El error invisible que hace perder clientes a los agentes de seguros
Hay clientes que no se quejan, no reclaman, o no avisan. Simplemente se van. Y tú te das cuenta cuando ya duele: la renovación no se pagó o el seguro se canceló.
Hay clientes que no se quejan, no reclaman, o no avisan. Simplemente se van. Y tú te das cuenta cuando ya duele: la renovación no se pagó o el seguro se canceló.
En ventas, y especialmente en las ventas de seguros, hay una regla que no se puede romper: si tú no crees en tu producto, es casi imposible que puedas venderlo con éxito.
La ambición es importante, en ventas y especialmente en seguros quienes logran resultados extraordinarios suelen tener un fuerte deseo de triunfar, crecer y mejorar su calidad de vida y la de su familia.
En las investigaciones que realizó Thomas Stanley para su libro El millonario de al lado, el 85 % de los entrevistados atribuyeron su éxito a algo muy simple y exigente: haber trabajado muy duro.
En el mundo de las ventas de seguros, muchos agentes cometen un error silencioso que termina frenando su crecimiento: dejan de aprender cuando empiezan a trabajar.
En El arte de cerrar la venta, Brian Tracy cuenta que empezó a hacerse una pregunta clave: ¿por qué algunos vendedores tienen mucho más éxito que otros?