Blog

Hombre mirando por la ventana con luz solar, escena de reflexión y toma de decisiones sin postergar lo importante

La vida no se acaba cuando mueres, se acaba cada vez que decides dejarlo para después

El artículo fue escrito por Denise Allard y publicado originalmente en su espacio digital. Con su autorización, compartimos un fragmento que nos invita a cuestionar algo incómodo pero real: la vida no se nos acaba un día, se nos va acabando cada vez que postergamos lo que sabemos que importa.

Fragmento del artículo:

Texto original de Denise Allard.

Se fue a dormir como todas las noches: cansado, estresado, con la mente llena de pendientes.

En la oficina, todo recaía sobre él.

Cuando llegó a casa, solo quería cenar, ver la televisión y que nadie lo molestara.
No habló con su esposa.
No preguntó por el día de sus hijas.
Pensó que habría tiempo el fin de semana. Hoy estaba cansado.

Esa noche, mientras dormía, una voz dijo:

Hola, ya nos vamos.

Se despertó inquieto.

¿A dónde vamos? ¿Quién eres?

La respuesta fue así, con serenidad.

Hola, Mariano, soy yo, “La Muerte”, ya es hora.

El miedo no era morir.
Era todo lo que no había vivido.

Intentó negociar. Pidió tiempo. Prometió cambiar.

Pero la respuesta fue clara:

Siempre creen que lo hay.

La mayoría de las personas no tiene un problema de dinero.
Tiene un problema de decisiones postergadas.

Postergan vivir.
Postergan ordenar.
Postergan elegir...

Nuestra reflexión:

Hay algo profundamente incómodo en esa historia.

No se trata solo de relaciones.
No se trata solo de trabajo y tampoco se trata solo de dinero.

Se trata de decisiones que sabemos que debemos tomar y no tomamos:

  • Postergamos ordenar nuestras finanzas.
  • Postergamos profesionalizar nuestro negocio.
  • Postergamos conversaciones importantes.
  • Postergamos cambios necesarios.

Y lo hacemos bajo la misma promesa silenciosa:

  • Después lo veo.
  • Cuando tenga más tiempo.
  • Cuando esté menos ocupado.

Pero casi nunca "tenemos tiempo".

En Camina creemos que muchas veces el verdadero riesgo no está en equivocarnos, está en no decidir.

Porque decidir es incómodo.
Pero postergar, a largo plazo, es más costoso.

Esta reflexión nos recuerda la importancia de no seguir postergando aquello que sabemos que debemos atender. Detenernos, pensar y tomar decisiones conscientes nos permite vivir con mayor equilibrio y coherencia, tanto en lo personal como en lo profesional.

Sobre la autora

Denisse Allard es estratega financiera, autora y conferencista. A través de sus reflexiones y trabajo profesional, invita a las personas a tomar decisiones más conscientes sobre su vida y su relación con el dinero.

Puedes leer el artículo completo en su publicación original.

 

Imprimir   Correo electrónico